lunes, 25 de febrero de 2013

John Taylor Gatto “Maestro del Año”, por tercer año consecutivo, en Nueva York


La crisis de nuestra escuela es un reflejo de una crisis social más amplia. Parece que hemos perdido nuestra identidad. Niños y ancianos son encerrados y aislados de fuera de lo que sucede en el mundo hasta un grado sin precedentes – nadie habla con ellos ya – y sin niños y ancianos mezclándose en la vida diaria una comunidad no tiene futuro ni pasado, solo un presente continuo. De hecho, el nombre “comunidad” apenas se aplica ya a la forma en que interactuamos con los demás. Las escuelas y la escolarización son crecientemente irrelevantes para las grandes empresas del planeta. Nadie cree ya que los científicos son enseñados en clases de ciencias o que los políticos en clases de civismo.
La verdad es que las escuelas no enseñan nada salvo como obedecer órdenes. Esto es un gran misterio para mí porque miles de personas, gentes responsables trabajan en las escuelas como profesores, cuidadores y gestores pero la lógica abstracta de la institución sobrepasa sus contribuciones individuales. Aunque los profesores se preocupan y trabajan duro, la institución es psicopática – no tiene conciencia -. Suena la sirena y el joven que se encontraba escribiendo un poema debe cerrar su cuaderno y moverse a otra aula donde deberá memorizar que el hombre y el mono derivan de un ancestro común.

No creo que nos libremos de las escuelas en un futuro cercano, no ciertamente en lo que me queda de vida, pero si hemos de cambiar lo que se está convirtiendo en un desastre de ignorancia, hemos de entender que la institución educativa “escolariza” muy bien, pero no “educa” – algo por completo inherente al diseño organizacional.
No es la culpa de los malos profesores o del poco dinero gastado, es que es imposible que la educación y la escolarización puedan llegar a ser alguna vez la misma cosa. Las escuelas están diseñadas para producir, a través de la aplicación de fórmulas, seres humanos estandarizados cuyo comportamiento pueda ser predecible y controlado.
En gran medida, las escuelas han cumplido su objetivo. Pero nuestra sociedad se está desintegrando, y en esta sociedad, sólo las personas exitosas son auto-suficientes, seguras en sí mismas e individualistas – porque la comunidad de vida que protege al dependiente y al débil está muerta -. Lo que produce la escuela es, como dije, irrelevante. Las personas bien-escolarizadas son irrelevantes.
Es absurdo y anti-vital ser parte de un sistema que te obliga a sentarte en lugares recluidos para gente de la misma edad y clase social que tú. Ese sistema te aparta radicalmente de la inmensa diversidad de la vida y de las sinergias de la variedad, de hecho te castra tu propio ser y futuro, acoplándote a un presente continuo de igual forma a como lo hace la televisión.
Es absurdo y anti-vital ser parte de un sistema que te obliga a escuchar a un extraño leyendo poesía cuando lo que realmente quieres es construir casas, o sentarte a discutir con un extraño sobre la construcción de casas cuando lo que realmente quieres es leer poesía.
Es absurdo y anti-vital moverte de aula en aula al sonido de una sirena durante todos los días de tu infancia natural en una institución que no te permite ninguna privacidad y que incluso te la quita en el santuario de tu propia casa pidiéndote que hagas tus “deberes”.

Dos instituciones controlan a día de hoy la vida de nuestros hijos: la televisión y la escuela, por este orden. Ambos reducen el mundo real de sabiduría, fortaleza, templanza y justicia hacia una abstracción sin final y sin frenos. En los siglos pasados los niños y adolescentes estaban ocupados en trabajo real, caridad real, aventuras reales, y en la búsqueda real de maestros que pudieran enseñarnos lo que realmente queríamos aprender.
Mucho tiempo se pasaba en desempeños comunitarios, practicando el afecto mutuo, el entendimiento y estudiando cada nivel de la comunidad, aprendiendo cómo hacer una casa, y docenas de otras tareas necesarias para convertirse en un hombre o mujer íntegro.

Necesitamos un feroz debate nacional que no decaiga, día tras día, año tras año. Necesitamos gritar y discutir sobre este modelo de escuela hasta que se arregle o se retire de la circulación para su reparación, una cosa u otra. Si podemos arreglarlo, de acuerdo; si no podemos, entonces el éxito del movimiento de“escuela en casa” muestra una vía alternativa con futuro prometedor. Poner el dinero que ahora gastamos en escolarización, hacia la educación en la familia podría matar dos pájaros de un tiro, reparar las familias al tiempo que reparamos a los hijos.
Una reforma genuina es posible pero no debería costarnos nada. Necesitamos volver a pensar en las premisas fundamentales de la escolarización y decidir qué es lo que queremos que los niños aprendan y por qué.

Tenemos que crear experiencias escolares que devuelvan a los niños su tiempo, necesitamos confiarles desde una edad temprana con independencia de estudios, quizás programado desde el colegio pero que tenga lugar fuera de la institución educativa.
Necesitamos crear un curriculum donde cada niño tenga la oportunidad de desarrollar su individualidad y su auto-confianza. Tenemos que devolver a los niños tiempo libre desde ya mismo porque esa es la clave para el auto-aprendizaje, y debemos re-introducirles en el mundo real tan rápido como sea posible para que el tiempo libre pueda ser gastado en algo más que abstracciones.
Llego incluso a creer que necesitamos hacer de los servicios a la comunidad una parte importante de la enseñanza escolar. Además de la experiencia enriquecedora que supone trabajar de forma no egoísta, es la forma más rápida de dotar a los jóvenes de responsabilidades reales en la vida corriente. Durante cinco años manejé un programa escolar “autónomo” donde cada niño, pobre y rico, listo y no tan listo, tenía que dar 320 horas de trabajos o servicios a la comunidad.
Decenas de estos niños volvieron años después, ya crecidos, y me contaron que la experiencia de ayudar a alguien les había cambiado sus vidas.

Estudio independiente, servicios a la comunidad, aventuras y experiencia, largos periodos de privacidad y soledad, un millar de diferentes formas de aprendizaje, una por día o más tiempo – estas son medidas potentes, baratas, y efectivas de empezar una reforma real de la escolarización.
Pero ninguna reforma a gran escala va a funcionar de forma que permita recuperar a nuestros jóvenes ya dañados ni a nuestra sociedad enferma hasta que impongamos abiertamente la idea de que la escuela debe incluir a la familia como motor principal de la educación.

El “Curriculum de la Familia” está en el corazón de cualquier buena vida. Nos hemos alejado de ese curriculum; es hora de volver a ello.
La forma de devolver la salud a la educación es que nuestras escuelas se liberen del dominio absoluto de las instituciones sobre la vida familiar, es promocionar durante el tiempo de escolarización confluencias de padres e hijos que fortalezcan los lazos familiares.
Tengo muchas ideas para formular un curriculum familiar y estoy seguro que muchos de ustedes también las tienen.
Tenemos que exigir que nuevas voces y nuevas ideas sean escuchadas, mis ideas y las vuestras. Ya hemos tenido un amplio repertorio de voces muy autorizadas y con eco en medios escritos y televisión; una década de debate para todos es lo que se necesita ahora, no más opiniones de “expertos”.
Los expertos en educación nunca han tenido razón, sus “soluciones” son costosas, auto-complacientes, y siempre requieren mayor centralización. Ya hemos visto los resultados.
Es hora de volver a la democracia, a la individualidad y a la familia. 
                                                                                                                                                                       John Taylor Gatto.

jueves, 13 de diciembre de 2012

La educación antigua y la nueva por un tal Platón...


"De todo lo que trata de los números y la geometría y de toda la instrucción que debe ir antes de la dialéctica, hay que ponérselo delante cuando sean niños, pero no dando a la enseñanza una forma que les obligue a aprender por la fuerza.

-¿Por qué?

-Porque no hay ninguna disciplina –dije yo- que deba aprender el hombre libre por medio de la esclavitud. Si puede suceder que los trabajos corporales no deterioren más el cuerpo por haber sido realizados obligatoriamente, el alma en cambio no conserva ningún conocimiento que haya entrado en ella por la fuerza.

-Cierto.

-No emplees pues la fuerza, mi buen amigo para educar a los niños, que se eduquen jugando, y así podrás conocer mejor también para qué está dotado cada uno de ello".

(Platón - La república VII )

"Hay dos modelos de educar. 

Está el modelo antiguo, el que preferían nuestros padres cuando sus hijos cometían alguna falta, y que muchos usan todavía hoy, y que, si bien reprime con cólera, también exhorta amablemente. 

Por otro lado están los que, después de pararse a pensarlo, llegaron a la conclusión de que toda falta de conocimiento es involuntaria, y que quien crea ser sabio en algo, no querrá aprender ya nada. Por eso, dicen, la educación con amonestaciones cuesta mucho y da poco resultado. 

Así que recurren a otro procedimiento...
...Interrogan primero sobre aquello que alguien cree que dice, cuando en realidad no sabe lo que dice. Luego cuestionan fácilmente las opiniones de esos, y les muestran otros argumentos, confrontándolos con los que aquellos tenían. Al ver esto, los cuestionados se enfadan consigo mismos y se calman frente a los otros."

(Platón - El Sofista, 229e y ss)

lunes, 10 de diciembre de 2012

el debate científico sobre la realidad del sueño infantil.


"No hay ni un sólo artículo científico demostrando su existencia de una manera objetiva y científica, libre de influencias culturales. Por el contrario, sí está demostrada la enorme variabilidad entre las diferentes culturas y las diferentes épocas en cuanto a la manera en que se considera correcto que un niño duerma, confirmando así la naturaleza cultural del origen de nuestra percepción sobre lo que es normal o patológico.
Es evidente, por lo tanto, que no estamos ante una patología infantil de insomnio, sino ante un desajuste entre lo que el niño desea y necesita por instinto y lo que sus padres esperan que haga para dormir bien: un desajuste en el sueño familiar.
Por lo tanto, no es ni ética ni moralmente aceptable la aplicación de un “tratamiento”, en forma de una metodología que conlleva una falta de respuesta de los padres a las necesidades de su hijo, para forzar la adaptación del niño a un comportamiento determinado culturalmente ya que, no sólo sus defensores han sido incapaces de garantizar su seguridad, sino que además al niño no se le está curando de nada porque no está enfermo."


y aquí el enlace al estudio original...

lunes, 26 de noviembre de 2012

¿Me estás escuchando? : cómo conversar con niños entre los 4 y los 12 años

"A menudo los niños hacen "preguntas repetitivas", al ser incapaces de expresar verbalmente lo que quieren saber. Los adultos interpretan esto como una falta de atención y reaccionan contestando que ya han respondido a la pregunta, y que el niño ha de prestar más atención. Un niño que sigue haciendo la misma pregunta puede ser un niño despistado, pero en la mayoría de los casos será un niño que busca una respuesta concreta para lo que no es capaz de formular la pregunta adecuada."

"Muchas de las iniciativas de los niños para entablar una conversación son frustradas por los adultos. No suelen darle el tiempo suficiente al niño para que se exprese, sino que se adueñan de la conversación. El "espera un momento" es muy común en la boca de los adultos."

"...los adultos deberían tener más respeto por el niño que es capaz de desarrollar por sí mismo un sistema lingüístico. El modo en el que los adultos ofrecen el alfabeto a un niño en la escuela, como si fuera un magnífico regalo, refleja una falta de respeto. Desean instruir al niño, pasando por alto la enorme capacidad para aprender inherente al niño y sin tener en cuenta que ya ha aprendido un idioma por sí mismo. Partiendo de cero y antes de ir al colegio, el niño ya ha aprendido una gran parte de la fonología, de la semántica, de la gramática y de la pragmática del idioma. (Berk, 2003)"

"A los niños les gusta tanto aprender que se meten de lleno en ello y olvidan su entorno -excepto cuando los adultos los interrumpen o les prohiben, etc.- cuando llegan a dominar algo se produce la normalización (Montessori, 1950), la sensación de volver a ser ellos mismos. Entonces miran en torno a ellos y redescubren el mundo del que habían estado desconectados por un momento."

"Los niños pequeños están mucho menos condicionados por convencionalismos. Son capaces de ver las cosas desde distintas perspectivas y se enfrentan al mundo con menos prejuicios que los adultos. Un buen ejemplo de la (de)formación de la memoria a causa de la predisposición es el estudio de Allport y Postman (1947), quienes mostraron dos fotos de dos hombres, uno negro y otro blanco, a niños y a adultos. El hombre blanco llevaba un cuchillo en la mano. Los niños se solían acordar bastante bien de que el hombre blanco llevaba un cuchillo; sin embargo, los adultos tendían a recordar que era el hombre negro el que llevaba el cuchillo."

"Un niño pequeño percibe sobre todo con los sentidos, y en especial con el olfato y el tacto. Las experiencias apenas se registran mediante palabras. Además el niño es biológicamente distinto al adulto. "Mira" con la boca, y tiene mas recursos para ello que el adulto. Existe realmente otra forma de percepción en los niños, una forma que el adulto desconoce o ha olvidado. Por ello, los recuerdos de la infancia se podrán evocar mejor a través de los olores o del tacto, siendo difíciles de expresar con palabras (...) Los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo funcionan de forma bastante independiente hasta los siete años. Las experiencias se almacenan como fragmento de olor, color y de otras clases, en diferentes regiones del cerebro con pocas interconexiones."

"Cuanto mayor es el niño, mayor es la presión para funcionar verbalmente; el funcionamiento no verbal es, además, considerado como grosero para los adultos, "no señales, di lo que quieres". Al hacerse mayor, el uso de ciertas formas expresivas disminuye; por ejemplo, el apoyarse en alguien cuando se necesita protección o el señalar algo en vez de nombrarlo."


"...Al párvulo se le explican ciertas reglas, como "no hay que hablar antes de turno", pero muy pronto se supone que el niño ya conoce las reglas y no se hacen explícitas si no es en tono de corrección o de castigo, mientras los adultos no suelen dar ejemplo, siguiendo esas reglas que ponen a los niños...
...A menudo los códigos sociales de la conversación se explican de forma parcial a los niños, es decir, indicándoles como se han de adaptar a los adultos: "Calla cuando esté hablando"...
...el niño apenas aprende que son reglas recíprocas, porque el adulto no le tiene en cuenta en la misma medida durante la comunicación."


AUTOR: Delfos, Martine F.  TÍTULO: ¿Me estás escuchando? : cómo conversar con niños entre los 4 y los 12 años / Martine F. Delfos  PUBLICACIÓN: Madrid : Pirámide, D.L. 2008

lunes, 19 de noviembre de 2012

el colegio al revés...

J. Krishnamurti...
 “No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”.

Estamos acostumbrados a los métodos habituales en los colegios que nos cuesta imaginar que existaotra forma de estructurar y organizar el aprendizaje. Y me gustaría hablaros hoy de una de estas fórmulas de aprendizaje diferente: el colegio al revés.
Lo habitual es que los niños, en el colegio, atiendan al profesor que explica el tema o leen el libro de texto, añadiendo los comentarios pertinentes el maestro. El proceso es vertical y, con matices, unidireccional: el educador enseña y el alumno asimila. Luego, el niño, en casa, estudia y hace los deberes. Un modelo que empieza a revelarse como acabado.
Pues bien, en un colegio francés, situado en Saint-Brieuc, han decidido desde este curso organizar el trabajo de otra manera. Han hecho el colegio al revés.
Los profesores comentan que era desesperante pasarse las horas dando explicaciones a alumnos medio dormidos en clase y que ahora, en cambio, el resultado es mucho más activo y participativo. Los alumnos comienzan estudiando sus lecciones en casa y disponiendo de material multimedia que consultan en sus ordenadores. Estudian a su ritmo, con más empeño en lo que no entiendan y rápidamente en lo que captan a la primera. Pueden ver videos y pinchar en enlaces variados que complementan las explicaciones de forma muy visual y atractiva.
El aprendizaje se hace de forma autónoma y los alumnos colaboran unos con otros, por ejemplo, realizando consultas en un foro. Luego, en clase, el profesor va de mesa en mesa, hablando personalmente con cada alumno, respondiendo a las preguntas que le dejaron en el foro y repasando sus cuadernos donde deben hacer resúmenes de lo aprendido, aunque, también, se piden exposiciones orales en otra ocasiones.
Aunque igualmente hay alumnos desmotivados, el nivel general de satisfacción, disfrute y participación es mayor, y parece que todos están contentos con este colegio al revés. Creo que ya es hora de que nos enfrentemos a los hechos: para mejorar la calidad educativa no se puede seguir con el mismo modelo del siglo XIX, hay que invertir y hay que innovar.

http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/el-colegio-al-reves

viernes, 2 de noviembre de 2012

¿ Esclaviza la crianza con apego ?


"...me llama mucho la atención el que en las sociedades modernas, la mayoria somos esclavos de algo: La moda, las apariencias, el éxito, el tabaco, el alcohol..... . Y nadie se extraña de ello. Sin embargo, si decides entregarte en cuerpo y alma a la crianza de tus hijos, quedarte en casa o reducir tu horario laboral para criarles. Si "cedes" ante sus necesidades o demandas... entonces,no disfrutas de la vida ya que  eres una "esclava sin vida propia". 

Secundo todas y cada una de las ideas de este post...

Aquí os dejo el enlace al post completo:

martes, 16 de octubre de 2012

¡No son un número!

"Por desgracia, y siento presentar el problema con todo el dramatismo que realmente tiene, esto está pasando a diario con nuestros/as hijos/as en las escuelas. El sistema educativo, basado en los exámenes y sus calificaciones, hace que prevalezcan en la mente de los niños/as las expectativas externas que hemos trazado los adultos por nuestra cuenta (y que representamos en forma de números), sobre las propias expectativas, los sentimientos, las inquietudes y la identidad de éstos/as. Esto, a no muy largo plazo, hace que los/as niños/as pierdan su identidad singular e irrepetible."

Aquí el post completo...